Las antenas de telefonía móvil situadas en el casco urbano de la Villa de Arico se están reubicando "en el entorno del cementerio", según manifiesta el alcalde, Eladio Morales, quien señala que este "problema se viene resolviendo por la vía del diálogo".
El presidente de la Corporación local asegura que "antes de final de año los tres dispositivos de este tipo" que quedan ya no estarán en el casco urbano, sino que estarán "alejadas de cualquier vivienda".
El nacionalista, que reconoce la colaboración que ha contado de la Asociación de Vecinos Mencey de Abona y del asesoramiento de abogados expertos en este tipo de asuntos, pone de relieve que para llegar a este acuerdo "ha sido fundamental compatibilizar diferentes intereses", resaltando que lograr este objetivo no ha sido fácil.
Atendiendo a todos
Así, el máximo mandatario ariquero manifestó que "los vecinos quieren seguridad y se les da; las operadoras de telefonía móvil necesitan contar con tales antenas y su deseo se atiende, pero eso sí, en un lugar lo más alejado posible de las casas para una mayor garantía para la salud, porque, aunque no haya nada que acredite que perjudican a la salud, mejor es prevenir".
Eladio Morales también hizo hincapié en la necesidad "urgente de contar con el plan territorial que regule este tipo de instalaciones y concentrarlas en el lugar idóneo que proceda".
Ese futuro texto normativo es "básico y esencial para evitar que se cree un bosque de antenas de telefonía móvil" por cualquier lugar, aseveró el presidente de la Corporación municipal ariquera.
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